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De cervezas y confesiones

  • Foto del escritor: Denise Slucki
    Denise Slucki
  • 20 ago 2019
  • 2 min de lectura

1:53am.

No paro de preguntarme, cómo y por qué se dan los encuentros.

Pienso que es una cuestión de suerte, un poco de estrategia y otro de casualidad.

Mientras, un golden retriver se acerca , y él, pudiendo estar al lado mío, se va a la hamaca paraguaya. Lo veo y no cambia nada. El perro pasa la red y me pide que lo acaricie estirando su pata derecha.

No quiero levantar la vista pero sé que el eligió estar lejos. El también.

Tomo de las orejas a mis decisiones y me obligo a pararme e irme.

Ya está. Lo que fue, inesperado fue y en efecto, bien recibido y disfrutado fue.

Tengo encima, poco más de media cerveza que él me invitó, no comí y siento el efecto del alcohol, que ayer nos llevó a ser uno y hoy me obliga a levantarme e irme pensando otra vez que nada tuvo sentido.

Pero por qué entregas tanto de una vez, me pregunta mi súper yo. Me quedo callada. No voy a llorar. Acá no puedo.

Escribo esto sentada en la silla de la soledad frente al deseo inalcanzable y pesa sobre mí, la bronca de la repetición. La posmodernidad descartable, reemplazable, individualista.

Me animo, levanto la vista y ya no está. Mece la hamaca paraguaya sola con el viento.

Cómo es que ayer solo intencionabas que no me fuera a dormir, que estuviese ahí para ser uno y hoy solo somos los mismos que ayer, antes de conocernos en la cena.

Vos maniobraste este vehículo. Hacete cargo.

Retomo el pacto con mis decisiones pero me es imposible pararme y desaparecer de la escena. Empieza a llover. El perro se acerca y con el, vos con una birra. ( 10 min después) No, venías a levantar la cerveza que ya tomamos y te estas yendo, saludándome con un beso en el cachete cuando ayer no hubo esquina que no nos viera besarnos en la boca. Vuelvo a no entender y se me explotan todos los globos inflados con deseos. Otra vez, una vez más.

Miro al costado y el perro me pide caricias.

No fui capaz de desaparecer, como debí haber hecho y vos me despedís preguntándome si mañana nos vemos en el desayuno. Para qué?

Mi micro sale a las 12:15. Y no, no quiero verte en el desayuno.

2:20 am

Acaricio al perro que traspasó la red para dormir a mi lado, el se fue y yo me voy a dormir con mis demonios.



 
 
 

1 comentario


marcelo
marcelo
29 ago 2025

tendo que confesar que me gusta mucho la cerveza pero con moderacion

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